1. Abrir la tapa constantemente
Cada apertura permite la entrada de aire caliente y acelera el derretimiento del hielo.
2. Colocar bebidas o alimentos calientes
Los productos calientes elevan la temperatura interna y afectan el resto del contenido.
3. Usar poco hielo
Una mayor proporción de hielo ayuda a mantener una temperatura estable durante más tiempo.
4. Dejar la hielera bajo el sol
La exposición directa al sol incrementa la temperatura exterior y reduce el tiempo de conservación.
5. No enfriar previamente las bebidas
Guardar bebidas ya frías disminuye el esfuerzo que debe hacer el hielo para mantener la temperatura.
6. No cerrar correctamente la tapa
Una tapa mal cerrada permite la entrada de aire caliente y la salida del frío.


